FESVIAL APUESTA POR FOMENTAR CURSOS DE CONDUCCION EFICIENTE, QUE REDUCEN UN 20 % CONSUMOS Y EMISIONES.

 

• EN ESPAÑA FALLECEN ANUALMENTE 15.000 PERSONAS POR PROBLEMAS Y PATOLOGIAS DERIVADAS DE LA CONTAMINACIÓN ATMOSFERICA.


• LAS MEDIDAS ANTICONTAMINANTES NO SON APLICABLES DE IGUAL MODO EN TODAS LAS CIUDADES DEL MUNDO.


• “CREEMOS QUE SE PUEDEN APLICAR OTRAS MEDIDAS MENOS DURAS QUE SON MUY BENEFICIOSAS PARA EL MEDIO AMBIENTE, COMO POR EJEMPLO LOS CURSOS DE CONDUCCIÓN EFICIENTE, QUE ASEGURAN ENTRE UN 15 Y UN 20 POR 100 DE AHORRO DE COMBUSTIBLE CON SU MENOR EMISIÓN DE DIÓXIDO DE CARBONO”.

Madrid, 8 de octubre de 2018

Desde FESVIAL estamos de acuerdo con todas las medidas que sean en beneficio de la reducción de las emisiones. También creemos que se pueden aplicar otras medidas menos duras que son muy beneficiosas para el medio ambiente, como por ejemplo los cursos de conducción eficiente, que aseguran entre un 15 y un 20 por 100 de ahorro de combustible con su menor emisión de dióxido de carbono”, ha señalado Javier Llamazares, director general de la Fundación Española para la Seguridad Vial, ante la entrada en vigor de los nuevos protocolos anticontaminación en el Ayuntamiento de Madrid.

“Desde FESVIAL entendemos que se debería favorecer seriamente la compra de vehículos eléctricos e híbridos, mejorando el precio y aumentando los puntos eléctricos de recarga y la autonomía de los vehículos”, apunta el director de FESVIAL. “Pero también creemos que se está demonizando injustamente a los vehículos diésel. Los motores diésel, en los últimos años, han reducido considerablemente las emisiones de partículas contaminantes, mejorando incluso el nivel de los motores propulsados por gasolina. Basta recordar que, por ejemplo, Japón ha vuelto a fomentar los vehículos diésel y es un país del que no se duda de su compromiso por la defensa del medio ambiente”, concluye Javier Llamazares.

 

La contaminación, en la actualidad, es uno de los problemas que afecta a nivel mundial, según los datos de la ONU, al 55% de la población mundial que vive en las grandes ciudades, y que según las previsiones esta aumentará hasta el 68% en el año 2050. Esto implica una mayor demanda de recursos y por supuesto una mayor necesidad de uso de los diferentes tipos de movilidad para realizar las acciones del día a día (trabajo, ocio, etc…).
Este aumento provocará posiblemente, en caso de no realizar políticas de planificación y gestión de movilidad adecuadas, un colapso en la movilidad de los habitantes de las grandes ciudades. Si a esto le unimos un aumento del parque de vehículos en las grandes urbes, el efecto es obvio: “Aumento de la contaminación atmosférica”
Según un estudio publicado por The Lancet, una de cada seis personas en el mundo muere por contaminación atmosférica, y anualmente, en España, 15.000 personas fallecen por patologías asociadas a este problema.
Si bien este problema no es nuevo, las políticas anticontaminación llevan implantándose desde la década de los 80 del siglo pasado en muchas ciudades de Europa para paliar sus efectos, como es el caso de Londres, con el cierre total de su centro; Atenas, que sigue aplicando políticas de uso de vehículo por matrículas pares e impares; e incluso Bruselas, en la que no se permite la circulación de vehículos que superen emisiones de 200 microgramos de partículas contaminantes por m3.
Otros países en Europa han tomado ya acciones restrictivas, como en Copenhague, donde no se permitirá la circulación de vehículos que utilicen combustibles fósiles a partir del año 2050, potenciando y primando el uso de otras formas de energía limpia (eólica), o el caso de Ámsterdam, que ha basado sus políticas ambientales en la ciudad mediante la modernización de su sistema de calefacción, para conseguir que en el año 2050 se sustituyan las calderas de gas natural por otros combustibles más limpios.
Es obvio que políticas existen en todos los países de Europa pero, ¿las mismas acciones son aplicables en todas las ciudades? Obviamente la respuesta es “no”.
En el caso de Madrid, durante los meses de Noviembre y Diciembre, se produce un efecto de ”inversión térmica”, que está relacionada con la temperatura, al producirse en estos meses un anticiclón, la temperatura de la capa superior del aire es más fría que en la capa inferior, evitando la circulación del aire. Si a esto le añadimos que el viento no sopla por la estabilidad anticiclónica, se crea una “boina negra” sobre la ciudad que contiene contaminantes nocivos para la salud.
La entrada en vigor del nuevo protocolo de contaminación, como el vigente a partir de hoy en Madrid, es positiva para paliar estos efectos. Pero se deben valorar y estudiar qué acciones son las más adecuadas para la ciudad. Por lo que debemos analizar las variables que inciden en la contaminación d e forma transversal con otras variables que muestran la realidad de la ciudad de Madrid.
En este sentido es imprescindible realizar acciones que minimicen estos efectos sobre los ciudadanos.
Desde FESVIAL proponemos, entre otras, las siguientes:
• Evaluación de la movilidad de los ciudadanos y sus necesidades
• Uso de energías limpias dentro del núcleo urbano
• Uso de sistemas de climatización eficientes
• Uso de transporte público ecológico
• Políticas y creación de infraestructuras que faciliten y potencien el uso de energías limpias
Pero debemos tener en cuenta la realidad por la que pasa Madrid
• Se están implantando nuevas formas de movilidad (patinetes, bicicletas, hoverboard, segway…), pero no debemos olvidarnos que la pirámide poblacional en Madrid, como en otras muchas ciudades, está invertida y hay que ofrecer a las personas con movilidad reducida opciones para sus desplazamientos.
• El cierre al vehículo privado de determinadas zonas en el centro de Madrid mejorará la calidad del aire en las zonas interiores, pero en las zonas limítrofes posiblemente aumentarán los niveles de contaminación, creando un efecto barrera de contaminación.
• El uso de bicicletas es necesario, pero no es extensible a toda la población, ya que a las personas de avanzada edad les cuesta mucho hacer uso de estos sistemas, y además por efecto de su movilidad reducida, necesitan opciones adecuadas a su situación.
• La racionalización del espacio en episodios de contaminación permitiendo el acceso al núcleo urbano de los vehículos menos contaminantes en base al distintivo ambiental de la DGT es positiva.
• Toda restricción debe llevar asociada medidas compensatorias proponiendo opciones y alternativas a los usuarios porque si no las políticas serán un fracaso.
• En el caso de elección de modalidad de transporte, si las opciones son tardar 30 minutos para acceder a Madrid en coche privado, o una hora en transporte público, asumimos seguramente el riesgo del atasco. Decantándonos por la primera opción.