LUIS MONTORO: “LOS MUERTOS EN ACCIDENTES DE TRÁFICO TIENEN QUE SER UNA PRIORIDAD DE LAS ADMINISTRACIONES Y DE LA SOCIEDAD".

FESVIAL alerta de la necesidad urgente de tomar medidas drásticas para frenar los accidentes de tráfico.

1.200 personas han perdido la vida durante 2017, 39 más que en 2016, según datos provisionales facilitados por la DGT.

Este nuevo repunte de cifras de accidentes y víctimas, registrado en 2017 por segundo año consecutivo hace, no sólo, que vuelvan a saltar todas las alarmas, sino que también muestra claramente la necesidad de actuar de manera urgente y estar constantemente atentos ante el problema de los siniestros viales, como se ha venido indicando reiteradamente desde FESVIAL.

 

Madrid, 3 de Enero de 2018.-
2017 ha registrado 1.200 nuevas víctimas mortales en accidentes de tráfico en vías interurbanas, lo que significa que 39 personas más se han dejado la vida en nuestras carreteras respecto a las 1.161 que fallecieron en 2016. Hay que reseñar que este dato es provisional, facilitado hoy por la DGT, y se refiere solo a vías interurbanas con víctimas mortales registradas en las primeras 24 horas de producirse el accidente. No se incluyen aun los accidentes con víctimas registrados en municipios donde no tiene competencias de tráfico la DGT, lo que unido a los que fallecen en los siguientes 30 días a la fecha del accidente, presume que los resultados finales crecerán. En 2016, la cifra final ascendió a 1.810 víctimas mortales cuando el dato provisional avanzado en enero fue de 1.161 fallecidos.
Este nuevo repunte de cifras de accidentes y víctimas, registrado en 2017 por segundo año consecutivo hace, no sólo, que vuelvan a saltar todas las alarmas, sino que también muestra claramente la necesidad de actuar de manera urgente y estar constantemente atentos ante el problema de los siniestros viales, como se ha venido indicando reiteradamente desde FESVIAL.

Las últimas cifras provisionales de muertos en accidente, comunicadas por la DGT, hacen necesario desarrollar más medidas, de aplicación urgente, para frenar las causas más frecuentes de los accidentes y actuar así rápidamente sobre este grave problema sanitario, social y económico.

“Los datos positivos de los últimos años han provocado que nos confiemos y que los muertos en accidentes de tráfico hayan dejado de ser una prioridad de las administraciones y de la sociedad. Un grave error”, apunta el presidente de FESVIAL, Luis Montoro.

“Desde FESVIAL llamamos la atención muy especialmente sobre los casos de conductores reincidentes, de alcohol y drogas -los datos sobre conductores bebidos o drogados son alarmantes-, de accidentes mortales por distracciones, especialmente por el uso del móvil, o el importante incremento de los accidentes viales laborales debidos fundamentalmente al aumento de repartidores de la industria del e-commerce, muy presionados por los tiempos de entrega. Otro factor preocupante en la siniestralidad vial laboral son las residencias cada vez más lejos del lugar del trabajo”, subraya Luis Montoro.

El presidente de FESVIAL y catedrático en Seguridad Vial, Luis Montoro, considera que “es preciso analizar y desarrollar estudios rigurosos y en profundidad, sobre las causas actuales de los accidentes de tráfico y las medidas efectivas para paliarlos. Es imprescindible realizar mejores campañas y acciones de formación, información, concienciación y divulgación en seguridad vial”.

Desde FESVIAL se insiste en que no se puede dejar por más tiempo la implantación de la obligatoriedad real de la educación vial, así como la mejora de la formación de los conductores, para que tengan mayor conocimiento de la normativa y los factores de riesgo en la conducción. Así mismo hay que seguir incidiendo en la necesidad de que se haga un adecuado mantenimiento de las carreteras, especialmente de las secundarias, y aplicar incentivos que favorezcan la renovación del parque de vehículos, peligrosamente envejecido.

No hay que olvidar que, aparte del dolor humano causado por los accidentes, evitables en gran parte tomando medidas adecuadas según la Organización Mundial de la Salud, los costes directos e indirectos de los siniestros en España se pueden situar en más de 15.000 millones de euros anuales, según la OCDE.

A continuación, se detallan algunos de los problemas que desde FESVIAL se perciben como más preocupantes y urgentes, así como determinadas propuestas a la Administración, en particular, y a la sociedad, en general.


1.- Presencia del alcohol y de las drogas en la conducción y reincidentes.
En el 2017 se ha registrado un gran número de accidentes de conductores reincidentes, que circulaban bajo los efectos del alcohol y drogas, lo que ha dado lugar a numerosas víctimas mortales, entre ellas distintos grupos de ciclistas.
Según la memoria anual del Instituto Nacional de Toxicología, el 43 % de los conductores fallecidos tenían presencia en sangre de alcohol, drogas o psicofármacos.
La DGT estudia desde hace algunos meses la posibilidad de retirar el permiso de conducir a los conductores reincidentes en alcohol o drogas. Desde FESVIAL se apoya esta medida, al igual que aplicar programas e intervenciones para conductores que tienen problemas con el consumo de sustancias, siempre que no sean patológicos, con el objeto de que puedan volver a conducir con todos los niveles de seguridad.
2.- Actualización sobre el permiso por puntos:
Después de once años de aplicación del permiso por puntos, con el que se han conseguido importantes logros, es momento de hacer evaluación y valoración.
Este sistema se debe adaptar a los cambios de la sociedad, aprovechar la experiencia acumulada y adecuarse a las nuevas circunstancias, para que siga cumpliendo con su importante cometido preventivo y reeducador.
Desde Fesvial consideramos necesario revisar y modificar el catálogo de infracciones que restan puntos y hacer una amplia campaña informativa, en especial sobre las sanciones que detraen puntos, puesto que hay muchos conductores que las desconocen. Así mismo habría que revisar los contenidos de los cursos de recuperación de puntos y desarrollar intervenciones más específicas que den soluciones concretas a cada uno de los diferentes perfiles de conductores infractores.

3.- Seguridad vial laboral.
Gran parte de la accidentalidad diaria se produce por desplazamientos laborales. Según datos del Instituto Nacional de Seguridad, Salud y Bienestar en el Trabajo, los accidentes de tráfico laborales mortales aumentaron un 20 % de 2015 a 2016. Este aumento se debe, por una parte, al incremento de la movilidad laboral, reflejo de la incipiente recuperación económica y, por otro lado, al incremento del e-commerce o compras realizadas en internet, lo que está generando más movilidad en el transporte y mayor número de transportistas y furgonetas de reparto.
Ante este cambio en la movilidad, y el incremento de la accidentalidad, desde FESVIAL se considera que es preciso y urgente promover más la seguridad vial en las empresas, proporcionando mayor información y herramientas para generar una cultura preventiva de accidentes.

Además, es muy importante fomentar la formación en seguridad vial directamente relacionada con el ámbito laboral, sobre todo en conductores profesionales de vehículos de menos de 3.500 Kg., cuya formación no es obligatoria, pese a que el servicio de mensajería se ha incrementado de manera importante (el reparto en furgonetas, bicicletas o motocicletas).

Otra medida muy beneficiosa sería volver a bonificar, a través de la Seguridad Social, la realización planes de movilidad en la empresa, tal como disponía el real decreto 2010/404. Actualmente solo está vigente la bonificación por reducción de accidentalidad vial laboral demostrada por parte de las organizaciones.

4.- Educación Vial.
La educación vial es uno de los pilares fundamentales de la seguridad vial. Por ello es necesario aplicarla desde edades tempranas para desarrollar valores que permanezcan cuando los adultos acceden al permiso de conducir.
Tras la celebración del I Foro de Compromiso por la Educación Vial (Madrid, 11 de Diciembre de 2017. Congresos de los Diputados), todos los participantes, entre ellos FESVIAL, consideramos que el primer paso es consolidar la educación vial como un área transversal, en la que se deben implicar básicamente el Ministerio de Interior, el Ministerio de Educación y las Administraciones Autonómicas, creando un verdadero pacto de estado por la educación vial.
Además, hay que impulsar medidas como la presencia de la educación vial a lo largo del currículo escolar, con los objetivos y competencias de movilidad y seguridad adaptadas a cada grupo de edad. Contextualizar la educación vial en valores sociales, comunitarios, medioambientales y no solo en la norma circulatoria. Potenciar la coparticipación y cooperación en la enseñanza de la educación vial en el contexto educativo de instituciones y organizaciones relacionadas o preocupadas por esta disciplina (Policías Locales, Asociaciones, Familias, Fundaciones, etc.).
5.- Carreteras convencionales
Cada año más de 900 personas fallecen en accidente de tráfico en las carreteras convencionales. Estas vías suponen más del 90% del total de la red viaria, siendo las más peligrosas y las que acumulan una mayor siniestralidad, aunque la densidad de tráfico que soportan es menor que la de las vías desdobladas, como autopistas y autovías
Desde FESVIAL se propone que, además de realizar un correcto mantenimiento de este tipo de vías, es preciso actuar con otras medidas como informar y concienciar a la sociedad sobre aspectos que hacen que las carreteras convencionales presenten más riesgos: adelantamientos (actualmente muchos conductores debido a la importante red de autovías-autopistas no saben cómo adelantar correctamente en las carreteras convencionales), vehículos que circulan a menor velocidad, doble sentido, incorporaciones, etc. Además, se deben realizar más auditorías de seguridad vial, así como intervenciones específicas en estas vías, para mejorar su seguridad pasiva y que puedan tener características de carreteras benevolentes.
6.- Distracciones. Uso del móvil.
Las distracciones al volante se han duplicado en los últimos quince años, en gran parte por el uso de dispositivos electrónicos, entre ellos el móvil. La dependencia del teléfono móvil hace que muchos conductores no puedan evitar utilizarlo mientras conducen. Además de estos dispositivos existen otros sistemas que también producen graves distracciones en la conducción, como el GPS, el ordenador de a bordo, navegador, etc.
Por ello es muy importante y urgente seguir incidiendo, a través de campañas informativas y de concienciación, sobre los peligros de usar el móvil y otros dispositivos mientras se conduce. Además, habría que plantearse endurecer la legislación sancionadora en este tema, en línea de lo que ya están haciendo otros países de la Unión Europea, Japón o Estados Unidos.